El amor sobrevive a las heridas
25 de Octubre, 2012 8
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Hoy que es veinte te escribo. Te escribo entre el cimbreo ardor de la tarde, entre unas cervezas que van y vienen y se acurrucan borrachas en mi garganta otoñal. Y te recuerdo tan todo, tan mucho, pero sé que tú no sabes ni quieres saber de mí. Sé que ahora soy sólo un eco azul que se desliza suave por las sendas de tu olvido. Ese fantasma que camina con el humo del cigarro de siempre, de nunca, de atrás. No me vengas con tus locuras, desatadas al ritmo zig-zag de tu mirada. No te tengo y eso es suficiente para querer zafarme de este mundo, para querer no vivir, maldiciendo a todos los ángeles y demonios.

8 Comentarios
  1. que lindo leerte… que bueno lo que producis!
    “Te escribo entre el cimbreo ardor de la tarde, entre unas cervezas que van y vienen y se acurrucan borrachas en mi garganta otoñal”
    Qué frase!!!! increible!
    mi voto y mi saludo”
    y VIVI!!!!!

  2. Muy buena prosa poetica, Eduardo. Te felicito- Y mi voto

  3. Cuánto amor destilan esas breves líneas. >>Mi felicitación y voto.

  4. Bellas palabras en una bella composición, que invitan a enamorarse.
    Así es el amor…ganar o perder.
    Un saludo y mi voto, amigo.

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