El errante
10 de Abril, 2012 0
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Negra sombra me

Persigue, sosteniendo

Roja tentación.

 

Derramar sangre

Inocente y triunfar:

Otros han caído.

 

Por un buen techo,

Roba a tu vecino

Y culpa a Dios.

 

Llora lágrimas

Y haz que despidan a

Tu competencia.

 

Húndete bajo

La escoria y corta

A quién te pisa.

 

Ataca antes

Que ellos, y todos te

Miran con deseo.

 

Come su carne,

Bebe su alma y los

Dejaras atrás.

 

Vive tu vida

Con exceso, busca lo

Que me vendiste.

 

Por más que comas

No te llenaras nunca:

Tu alma es mía.

 

Mi toque mata,

Mis besos envenenan,

Soy más que hombre.

 

Soy el segador,

Y soy peor que el diablo:

Voy por su puesto.

 

Penetrar a su

Guarida, es sencillo:

Corazón hueco.

 

Luchó por robar

Su manto invisible,

Omnipresente.

 

Sus cuernos hieren

Un cuerpo que no siente:

Arranco los dos.

 

Sus garras buscan

Un alma que escondí

Bajo su nariz.

 

Me rio de él, le

Explicó que corté mí

Alma en trozos.

 

Uno para mis

Padres que querían sólo

Dinero fácil.

 

Otro para mis

Hermanos, perezosos

Y envidiosos.

 

El último fue

De mi amor, quien murió

Porque la maté.

 

Ahora es él quien

Ríe, mostrándome una

Luz diminuta.

 

Ella no tomó

Tu regalo, murió

Sin culpa, libre.

 

No quiso tomar

La bondad, el amor o

La felicidad.

 

Creyó en ti, la

Fe fue su salvación, es

Hora de pagar.

 

Me arrastra y

No puedo evitarlo:

Pido clemencia.

 

Y la tendrás, él

Dice, por el amor de

Ella, vivirás.

 

Fantasma serás,

Negra sombra que ya no

Podrá lastimar.

 

Sólo veras y

Nadie te verá, porque

No existes más.

 

Te condenó a

Contemplar la alegría

Que te negaste.

 

Tú tormento no

Tiene fin: esperanza,

Nunca morirás.

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