Ellos son los que viajan, seguros y a sus horas
en esta batahola de transporte masivo.
Sus rostros y sus manos me dicen de sus cuitas.
El es el albañil de mano encallecida
Que se llama Fernando, Don Fernando le digo
cuando estrecho sus dedos rugosos y su palma.
Corriendo y agitada va llegando Rosanna
es la madre soltera como siempre al trabajo
saluda con premura buenos días para todos
llevando de la mano la causa de su empeño
una niña pequeña de límpida mirada
que escudriña la vida sin saber que depara.
Aquel que va sentado es Pedro el tinterillo
que quiere que le digan Don Pedro el licenciado.
Ella es la secretaria a quien a diario embromo,
buenas noches Maria ¿No que entras a las ocho?
A que usted Don Tancredo Siempre tan ocurrente
Por que usted tan temprano ¿A mirar a la novia?
Me descubre el motivo y el rostro me arrebola.
Algunos van soñando, otros están durmiendo
y no se quienes duermen y quienes van soñando.
Y no es que me importe el mirar a la gente
Es que el observarlos me genera el deseo
de conocer su historia y saber de sus sueños.
Por que nos conocimos en el tren de la vida
y son mis compañeros del vagón del ensueño.



Has convertido la rutina diaria en arte. Enhorabuena!
Muchas gracias Antoniosib
Excelente poema, Salmandra, con mucho ritmo. Felicitaciones y mi voto.
VIMON siempre es para mi una causa de regosigo leer tus comentarios gracias
Salamandra, cuando uno está cansado del trabajjo, resulta muy sencillo volver a animarse leyendo lo que escribes, y admirando tu inspiración.
Felicidades
Volivar
igual me susede a mi cuando leo tus cuentos volivar
Precioso final SALAMANDRA
Sobre todo me gustó esta frase: “Algunos van soñando, otros están durmiendo y no se quienes duermen y quienes van soñando.”
Besos, NoëlleC