En el nido de las ramas secas
8 de Febrero, 2012 8
0
     
Imprimir
Agrandar Tipografía

http://www.youtube.com/watch?v=kjiYS0znzoY&feature=player_embedded (Aconsejable escuchar para leer el texto)

¿Qué pasa? No encuentro las ganas de escribir,

pero aun así siento necesidad.

¿Qué tiene el invierno?

Si incluso la última sílaba ya la convierte una palabra negativa

InvierNo.

Con ese frío que cala hasta los huesos rotos,

ese aura de niebla que empapa los sueños,

hasta más allá de los intestinos.

Siento cómo se agrietan mis manos

con la escarcha que duerme en la copa de los árboles.

Un ligero placer me embadurna cuando el viento

azota con furia en la superficie de mi rostro pálido.

No es el invierno en sí, ni el frio,

tal vez sea la canción,

la que me conduce en este mismo instante

a estar en contacto con la naturaleza sin estar cerca.

Un cerrar de ojos.

Unas imágenes, zangoloteando al compás de la melodía, bastan

para notar cómo la yerba acaricia mis huellas dactilares.

El olor a tierra fresca, es tan intenso

que no puedo evitar coger un puñado

y esparcirlo por mi cintura desnuda.

Las chinitas hacen carreras por mi ombligo,

apostando por cuál de ellas llegará primero al centro.

¿Qué pienso?

¿Qué siento?

¿A qué huele?

¿Dónde estoy?

Los ojos me pesan demasiado.

Mis piernas,

brazos y dedos

apenas existen.

No hay movimiento.

La sangre caliente se acumula en la lengua,

no oigo los sabores en mis labios,

la saliva escasea en los arbustos de los dientes rotos de no morder.

No tiene sentido, pero me gusta.

No tiene armonía, pero me rima.

Puede que le falte escena, actor principal, luces y sombras,

a este nido de ramas secas,

pero no me importa.

Estoy aquí,

ahora,

a años luz del mar,

arropada con las faldas de una mesa con brasero.

Pero las olas chocan con furia por el interior de mis calcetines de lana,

dejándome las plantas de los pies saladas y ensimismadas.

¿Qué me está pasando?

¿Acaso perdí la cordura entre estas palabras y frases inconexas?

No.

Tan solo estoy soñando,

que vivo.

8 Comentarios
  1. Hola Rosa

    Opino que “En el nido de las ramas secas” nos transmite, no un sentido poético sin más, sino la vivencia misma de la poesía en el alma y la piel.

    Ciertos párrafos son al mismo tiempo tan reflexivos como conmovedores, por la sinceridad con la que nos comunican una experiencia de ser, esas capaces de transformar una existencia entera.

    Melancólico, lúcido y sabio, tu composición rebosa sensaciones y vida y un gran deseo de comunicar este júbilo cósmico.

    Muchas gracias.

    Atte

    Ademir

    • Muchas gracias a ti jesusademir! que lindo lo que dices y piensas sobre el texto, que más que ser un texto en sí, es una confesión.
      Muchas gracias por tu lectura y por tu alentador comentario. Un abrazo! ;)

  2. Rosa Calzado: ¡Qué poesía, qué inspiración, qué belleza la que hoy nos ofreces”.
    Si yo fuera parte de un jurado de algún concuso literario, votaría por ti, para que se te otorgara el primer lugar.
    Atentmente
    Volivar (Sahuayo, Michoacán México

  3. Una poesía lenta y envolvente, fundida con una música sugerente.
    “no oigo los sabores en mis labios”
    Me inundas con esa conocida sensación de tiempo parado, de frío en la calle, y búsqueda de calidez interior.
    Un abrazo,
    Luna

    • Entresijos de emociones que salen a modo de unas cuantas frases inconexas como éstas, porque…¿qué son los sentimientos sino una maraña enredada que nos marea, nos enfría, nos calienta, nos bloquea…?

      Un abrazo!!

      • Me contaron que Bécquer siempre esperaba a que los borbotones de inspiración pasaran, para escribir con calma. Sin embargo, a mí me parecen mucho más atractivos los sentimientos desordenados, como… esa maraña. Los sentimientos ordenados pierden la intensidad que tiene esta poesía, y que la hace tan sugerente.

        • Resulta irónico, porque Bécquer murió de “corazón roto” de tristeza (en aquella época era tristeza lo que hoy sería depresión) por un amor que no podía tener, tal vez si hubiera aprovechado bien esos borbotones como tú bien dices…hubiera salido mejor parado, o no…quién sabe. Lo que si es cierto es, que la sinceridad no entiende de orden o desorden, sale como sale, y así, es como mejor sabe. ;)

Deja un comentario