20 ene 2012
Bate siempre hacia el sur todos tus besos,
que el trópico consiente toda rosa
transformando la larva en mariposa
y en inocencia todos tus excesos.
Huye del cierzo vil de los aviesos
aunque su noche juzgues más hermosa,
que en el norte la luna es mentirosa
y el silencio te calla hasta los huesos.
¿Dejarás que el candor solidifique?
No detiene el glaciar un simple dique,
ni quedan mozalbetes en la almarcha.
En la hora banal del mediodía,
hallará tu rubor su mercancía
y sabrás que es mejor humo que escarcha.
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Como soy gallega, insto sin duda a hacer caso omiso de tus advertencias y a buscar siempre el norte, que por algo es dirección de toda brújula. Y sin embargo, me pliego a la belleza de las palabras y digo que a veces, pero solo a veces, hay algo en la escarcha que desearía ser humo.
Un saludo. Conté, y fueron catorce. Me encanta leerlos, dame más.
Yo para estos casos de elegir entre nortes y sures, siempre recurro a Rafaela Carra. XD