Mis sentimientos te pertenecen.
Tanto si anocheche o amanece,
Nuestro amor cada día es más fuerte.
No se mantiene igual, sino crece.
Mis pensamientos te pertenecen.
Tanto si hace sol o si llueve,
Tu ausencia sólo me entristece.
Mi temor cada vez es más leve.
Esperando a que llegaras,
Tu presencia se hizo extraña.
Con un as bajo la manga
a mi corazón engañas.
¿Por qué tengo que ser
Siempre yo la afortunada?
Con venganzas y mentiras
No se llega nunca a nada.



Tu poema tiene el valor de enlazar dos sentimientos distintos, por un lado, esa espera ilusionada, por otra, el resquemor ante la ausencia y el engaño. Y ambos son sentimientos que muy frecuentemente se dan al mismo tiempo cuando el enamorado o enamorada aguarda impaciente que su amado o amada le muestre más interés, le corresponda con la misma intensidad y de la misma manera.
Enhorabuena por lograr captar esa doble pulsión tan frecuente y complicada.
Muchas gracias por su comentario, me alaga que alguien haya entendido el mensaje y que haya profundizado tanto. Ahora voy a escribir algún artículo más, y me gustaría que los leyera.
Saludos.
Por supuesto, Pilu, gustosamente leeré y releeré lo que vayas publicando. Y por favor, no me trates de usted, que no soy tan mayor, jejeje.
Saludos.