20 dic 2011
¿Que puedo hacer con ese osario ?
Amontonado de esqueletos viejos,
acechándome de dentro del armario;
fantasmas al otro lado de los espejos.
Y por el polvo que el suelo archivó,
hay pedazos de delirios esclerosados;
meros devaneos que la piel ya jubiló.
Simulacro de mis placeres pasados…
Hoy son a penas desmontes, suciedad.
Recuerdos que guardo en cautiverio.
Revelan ”un yo” que perdió la validad.
Imposible rescatarlos del cementerio.
¿Como alivio el peso de los hombros?
Meros restos de mí, ya tan dañados.
Son solamente una pila de escombros.
Vivo manietada a tesoros oxidados…
Cadáveres de ideas, solo pura hojalata.
Y ya ni reconozco mi propia sombra.
La reciclaje es una ocupación ingrata.
Un cruel desaliento que me asombra.
4 Comentarios


Muy tenebroso, pero muy creativo. Me ha gustado como mezclas la muerte con los sentimientos que quieres dejar atrás.
Gracias por la lectura Nalleba. Agradezco también el comentario. Yo siempre quise hablar de aquellas cosas inútiles, sentimientos que ya no valen, que están muertos y que cargamos, sin saber que hacer con ellos. Muy feliz que hayas gustado. Saludos desde Brasília.
Los esqueletos, los escombros de los recuerdos, el polvo del pasado, las cenizas amontonadas de las cartas quemadas, de las palabras evaporadas, las fotografías oxidadas, los pétalos ennegrecidos…, todo ello, que hizo parte de un presente, y que como pasado es apenas una imagen vista desde el cristal humedo y visiado del recuerdo, hoy mutan y asumen otras formas de belleza, que bien están representadas en este poema.
Saludos desde Colombia
Hola Danny es un honor que un poema mío haya inspirado tan bello comentario como el tuyo. Veo acá en Falsaria que los conceptos de humanidad no conocen fronteras y por eso encontramos algo común entre nuestras palabras, sentimientos y vivencias. Gracias por seguirme. Saludos desde Brasilia.