I
Era 20 de julio
de 1969,
pero yo lo ignoraba.
No hubo
en 4.500 millones de años
nada más que nada,
en este país sin erosión ni viento.
Un todo que es nada,
y la nada que es todo cubriéndolo todo.
Y de repente ¡tú! un aleteo súbito.
Un leve roce ingrávido
que fue mi sacudida interna
tú despertar en estremecimiento
tú bendita caricia de arrabal planetario
todo se mueve
tu pie en mi lomo
y ooooooh marabunta de
monos silex pirámides papiros olimpiadas legiones estatuas acueductos indios tótems murallas caballos fosos fábricas guerras películas sollozos carcajadas asombro espanto desaliento de muerte delirio de orgasmo lluvia de besos temblor de labios estallido de olas mordida de alacranes suspirar amasar rendir congelar la sonrisa matar una rana escalar la montaña y un
latido
(bum-bum)
traspasado.
II
Y te fuiste.
Como nunca había tenido compañía,
solo entonces conocí la soledad.
Los restos que dejaste (las huellas, mediciones,
los viejos instrumentos)
huelen como todo a cementerio.
Qué lástima viajaste tanto
sin descubrir lo que yo sé ahora:
que el tiempo se puede detener
y sucederse las rotaciones y las órbitas,
porque el abandono y la eternidad
no son sino una misma cosa.
He forzado a todos mis átomos
a escudriñarte allá al fondo
en el planeta agua
qué haces dónde estás tienes como yo
tanto frío.
Los he forzado a romper a hablar
solo para decirte:
vuelve
tráeme
un día de primavera
Tráeme aunque solo sea
aquel aroma tibio
de café.




Me encantó el poema , su forma creativa, rítmica y también las analogías.
Muchas gracias, Rosemarie, este es de los pocos con los que estoy medianamente satisfecha, lo cierto es que también es muy de mi gusto : ). Me alegro que lo hayas disfrutado, muchas gracias por leerlo, un abrazo y que pases un buen día.
El poema posee fuerza, tiene un ritmo intrínseco que facilita su lectura y algunos versos muy bellos. Estos me gustan en particular:
porque el abandono y la eternidad
no son sino una misma cosa.
Pasa buen día, Alba.
Muchísimas gracias, Julia, por leerme y trasladarme lo que piensas. Ese verso que señalas también me parece el más logrado, antes oscilé entre “el tiempo se puede detener” y “los días se pueden detener”, pero la segunda elección me pareció un poco obvia de más. Yo, que vivo en la Luna : ).
Tú también cuidado con tanto frío, y la nieve, si te toca. Besazos!
Me encanta! Enhorabuena. Muy bueno.
Muchas gracias, me alegro de que te haya gustado, a ver si los siguientes!. Nos leemos por aquí pasa un buen día!
Me ha gustado el final de la primera parte, desde “tú despertar en estremecimiento” hasta “latido/ (bum-bum)/traspasado.” El resto se me ha desdibujado. Pero esto ha estado nítido, como percutiendo mientras leía. Por cierto, no hagas caso de mis comentarios, que son sobre una lectura rápida. Si no leemos rápido no podemos leer a todo el mundo.
Quizás haya un cambio de tono un poco demasiado brusco del final de la primera parte a la segunda y eso interrumpa, mmmmm… no, que va, te agradezco la lectura aunque sea rápida, y más que me digas lo que te sugiere.
Un abrazo grande, pasa buena tarde…
: ) Estaremos por aquí.
Cuento contigo Raúl… : ) , buenos días…
En mi caso, me quedo boquiabierta con la enumeración que hacés en el apartado I, porque al darme todas esas sensaciones me parece muy muy gráfico a la hora de leerlo; como cuando estás frente a una película y te pasan miles de imágenes, con un ritmo de música altamente acelerado. De repente, se te frena el mundo y llega ese latido…. aaahhh qué delicia… En definitiva, me hiciste la tarde, alba.
Y ni qué decir del final: el mundo se debería acabar con un café.
Saludos sinceros
Coincido contigo, es que casi el poema es eso. Brutal.
No sé si eso que has dicho es bueno o es malo pero pienso que lo primero : ). De todas formas siempre me resulta muy difícil calcular la caladura en otro que lee, porque a pesar de que por mis comentarios me veas bien técnica ( es curiosidad más que nada), he de confesar que todo lo que escribo parte de la experiencia emocional propia soy una narcisista, y de las malas : ). Este también aunque sea una piedra lunar. Pero soy yo. Entonces por eso me es difícil. Besazos.
Yo siempre digo que lo mejor no es hacerme caso. No soy todo lo buen lector que me gustaría. A veces soy demasiado duro y me doy cuenta tarde.
Muchísimas gracias, Alejandra. Un amigo me dijo que no había nada que le remitiese más a lo humano que el olor a café (claro, era amigo). Quizás el mundo se divida, antes de nada, entre los que son cafeteros y los que no, eh?. Es un olor maravilloso. Muchas gracias por tus palabras, me animas mucho. Un abrazo.