Flegetonte de bifurcación
2 de Junio, 2012 4
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Aparco y es todavía tarde viva.
Piso el esqueleto de la catenaria abrasada,
despuntándose la pica de cobre
de mis sandalias.
Piso sin temer andar descalza.

.… y pienso que cuanto es pensado
es además (de repente) un mal resumen,
un mal,
y un tobillo siempre torciéndose.

Pienso que cuando es pensado
exhausto se aleja.

Allí, adonde no se mira, se abre una cochera
arrancando octavas oxidadas
que, llorando en desbandada,
por entre las gruesas nubes
se enfilan junto a los pájaros desbancados
de sus estaciones;
espantados
por la interlínea cableada
que endereza nuestras espinas.
Me dicen: No vengas.
Porque reconocen que no sé
a quiénes han pertenecido
cuantas voces he seguido hasta aquí.
Pasa el tren de las seis
con sus ventanas cerradas,
y no significa nada.
Sin que nadie vea el camino,
camino sobre la catenaria.
Junto el ulular de los turnos cambiantes
viento el ánima de mis lunas
cuajadas en este estío final.
Y ya descalza me pregunto:
¿Qué suerte de espera ha sido esta?
Abriéndose como una carrera
en las medias que llevo puestas.
¿Qué suerte de espera ha sido esta?.
Se corrompe la tarde a mis espaldas,
[me apretaban tanto los zapatos]
pero tampoco puede significar nada.
Solamente yo transitando en llamas.
4 Comentarios
  1. Poemazo y un uso de palabras

  2. Poemazo y un uso de palabras que quita el aliento. Mis más sinceras felicitaciones, por supuesto esto tiene que ser votado. Un corazoncito para ti

    • Muchísimas gracias por leer y por comentar.

      Como diría el maestro: Se hace lo que se puede

      Gracias

  3. Hola, Clara. Sabes que ya conocía este poema, pero no he querido dejar de comentarlo aquí. Me gusta, y mucho, contiene aciertos poéticos relevantes (“Aparco y es todavía tarde viva”; “¿Qué suerte de espera ha sido esta?”), pero hay dos cosas que me descolocaron al leerlo.
    Una es lo del “camino sobre la catenaria”. Sobre la catenaria no se puede caminar; como al comienzo dice “piso el esqueleto de la catenaria abrasada”, supuse que la catenaria se había venido abajo y entonces sería posible pisarla y caminar sobre ella; pero en un escenario de catenarias derrumbadas no es lógico que pase “el tren de las seis”. O bien está mal utilizada la palabra catenaria, o yo no lo he entendido. Y la otra cosilla es : “Junto el ulular de los turnos cambiantes / viento el ánima de mis lunas / cuajadas en este estío final.” Sinceramente, no me entero de lo que me quieren decir estos versos.
    De todos modos, me gusta y te voto (pero no te acostumbres que ya sabes que soy muy exigente, jajajjajaja).

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