Iliana
12 de Noviembre, 2012 4
3
     
Imprimir
Agrandar Tipografía

La efímera tinta que dibujan los sueños,

Aquella que escurre por las noches del candelero junto a la cama;
Con tímida luz que se confunde con la muerte.
Eternamente perdida, en un respiro perdida,
Tan solo una gota de tantas otras
En el llanto de los cielos que se olvida cuando muero.
Un alma tan tristemente contenida,
Que los ojos ni la besan ni la miran, tan perfecta,
Tan dormida,
Que los dioses la piensan sin vida.
No es eterna la belleza, no es su esencia indefinida,
Sino solo nocturna fantasía, de una piel ajena en el lienzo repetida;
Un son,
Un canto a la melancolía
De una madre que espera al hijo por el mar enterrado,
Bajo el cielo nublado de la costa cristalina.
Nada más un beso tuyo,
Aunque sea en fantasía,
De las manos de la noche que el candelero ilumina.
4 Comentarios
  1. Buen poema, Yamino, te dejo mi voto y como te gusta la poesía te invito a leer la breve biografía de la primer poetiza de América, Sor Juana Ines de la Cruz, que esta ya en Portada en la sección de No Ficción. Un saludo.

  2. que bonito poema, un saludo y mi voto

  3. Me gustó tu poema compatriota! Tienes mi voto y espero que recorras mi mundo

  4. Hermoso y sensible tu poema, Yamino. Mi voto

Deja un comentario