Hoy he paseado por un parque tecnológico
a las horas capitalistas de una empresa china
cuando a la misma hora, salen al almuerzo
las mismas personas a hacer la misma rutina.
Jóvenes ingenieros y profesionales de la cosa,
españoles que se ríen, supongo que de ellos mismos
con impecable corte de pelo y cara de catetos
de gris uniforme o azul como chóferes de ministerio,
corbatas luminosas de fósforo verde o amarillo.
Quitada su monda, queda polvo, ceniza, inervaciones .
Sus amas, unas jóvenes chinas de miradas alegres,
trabajadas por el troquel de la hermosura con arte
simpáticas y alegres, parecen bailaoras inspiradas,
bajo su cáscara florece una lucha por la supervivencia.
Casi adolescentes porno en la artesanía de la vida
y las expatriadas soledades en este puto rincón
decadente de Europa y su ridícula forma de existir.
He reflexionado sobre eso de la innovación tecnológica
y la producción de bienes electrónicos.
Me ha asaltado la paradoja dubitativa que
debo descifrar para entender el cambio:
¿Estas chiquillas llevarán el sexo depilado
o asilvestrado como pueblerinas castellanas?
¿Sus tangas penetrarán dibujando los misterios
recónditos de la raya de los microcircuitos?
Debo resolverlo antes de tener un juicio propio
sobre la tecnología y sus métodos de reproducción.



Curioso poema con tema ultramoderno y un final inesperadamente humoristico, Felicitaciones y mi voto.
Gracias amigo.
un paisaje desolador, pero seguimos riendo…:)