La máquina.
La máquina camina,
la máquina, como una oruga cabizbaja.
La máquina articulada,
la máquina, como una masa ebria.
La máquina cisterna,
la máquina procesionaria.
La máquina maquina:
-“Tan solo nos quemamos
En las hogueras del alma;
¡destruyamos la máquina!”
La máquina se contesta :
-¡dame la mano, dame la mano!
La máquina peregrina,
la máquina homeostática.
La máquina se alza sobre brazos y piernas
con su combustible de sangre.
La máquina grita
con todos sus engranajes
y se responde ¡silencio!



Muy bonito poema. Saludos
Hermoso.
Gracias amigos.saludos.
Me gusta el ronroneo que transmite, el ritmo que marcas y las imágenes que me provoca. Felicidades Violeta.
muchas gracias Pedro Gda por leer y comentar. Es un placer poder compartir ideas y recibir todas las opiniones acerca de ellas que a la vez abren nuevas ventanas. Encantada. Un saludo.