Fue sueño
ayer, mañana será tierra.
¡Poco antes
nada, y poco después humo!
¡Y destino,
ambiciones, y presumo
apenas punto
al cerco que me cierra!
(Del Poema:
Fue sueño ayer…
Francisco de
Quevedo).
El dolor me
cala los huesos
Pues el poeta ha muerto.
Ayer fueron todos a su entierro
Y le llevaron flores marchitas a su tumba.
Su poesía voló
como el viento
Hasta el purgatorio y el infierno.
Ya nadie lo
lee pasó a mejor vida
Ya está olvidado por el tiempo.
Su pluma ya no
tiene la magia que tenía tiempo
Ha muerto su mano y con ella sus deseos.
Fue sólo un
sueño el que tuvo el poeta
Un sueño bonito que duró muy poco.
Su vida se fue
como el viento
Y solo quedan los restos de aquel poeta soñador y
justiciero.
El poeta ha
muerto y se ha ido para siempre.
Ese poeta que
hoy describo en este poema lleno de melancolía y tristeza
¡Soy Yo!
He muerto
porqué mi poesía ha muerto
Mi pluma ya no tiene la magia se ha ido con el
viento.
Lágrimas
amargas y llenas de mi sangre quedan esparcidas por la tierra y el infinito.
El cielo esta
oscuro y la lluvia amarga y llena de dolor recorren la tierra
———Donde alguna vez camine—————-
El poeta ha
muerto ya nadie lo lee
Y nadie le importa que ha sido de el.
Mi pregunta es
la siguiente:
¿Habré dejado un legado o simplemente fue un sueño?
Voces del silencio que recorren el tiempo
Sombras del pasado que me persiguen.
Flores para mi
entierro me llevan los poetas
Y mi cuerpo ya se pudre debajo de la tierra.
Mi tumba esta
vacía ya nadie me visita, ni me llevan flores.
El poeta ha
muerto al igual que su poesía
Muerto y enterrado estoy para siempre.
Triste
pesadilla que me agobia por las noches
Donde miró de cerca la lápida con mi nombre.
El poeta ha
muerto
Yo he muerto.
Y mi poesía ha
muerto conmigo:
¡Para siempre!



Pues habra que resucitar al poeta, Robert, porque no escribe mal. Tal vez un poco pesimista, pero habra que levantarle el animo. Saludos y voto.
Gracias por tu voto de confianza y por tus palabras, saludos.
Robert