Lágrimas,
que recorren mis mejillas,
que salen de su hogar,
recorren su camino
hasta encontrar la salida.
Lágrimas,
que huyen en manada,
que huyen veloces,
escapando de su prisión,
saboreando su libertad.
Ellas no miran hacía atrás,
sus miradas se fijan
en el presente tormentoso,
el llanto de su dolor.
Mojan las mejillas
como símbolo de sensibilidad,
llena de sentimientos sin domar.
Sólo son lágrimas.

reka
Bonito poema, Mirinconescondido. Mi enhorabuena y mi voto
María del Mar
Bellísimos versos. Una oda al llanto, liberador de nuestras emociones más profundas.
Mi voto