Me abrazo a mi cuerpo…

Me abrazo a mi cuerpo

como a mi propio sino.

Yo soy mi sombra

y mi querencia,

el billete que compré

a ninguna parte.

 

Soy el aliento que exhala

el mismo olor

a cobardía

por las mañanas.

 

El llanto de mi risa,

una vela encendida

de triste llama

que tiembla

en la oscuridad

de la duda.

 

Soy el beso que nunca

llego a darme

mirándome a los ojos,

avestruz que esconde

su miedo bajo el ala.

 

Soy un parto en el frío

de una tarde,

una pompa de jabón

transparente y liviana

que nunca escapó

de su burbuja.

 

Ya no cruzo los dedos

de la suerte,

ni recuerdo el rosa

de los cuentos

desgastados.

 

Soy absurdamente yo.

Sólo yo y mi circunstancia;

algunas veces yo

un alma sola

o sólo un alma.

2 Comentarios
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  1. Me gustó mucho tu poema, sobre todo la última estrofa. Bravo!

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