Así como la rama se dibuja al cielo
con trazos rectos o retorcidos,
en su sostenida lucha por encontrar la luz.
Crecer en la vida es un continuo reestructurar,
trazando a veces cursos insospechados detrás de cada evento.
Al principio.
Imperceptible del valor de tu presencia,
me incitabas a un cúmulo de acervo.
Al desarrollo de mis percepciones.
En medio de juegos,
exploraba nuestro entorno.
Haciendo nuestro el conocimiento obtenido.
Compañera desde el inicio del tiempo,
a cada grano de arena transcurrido
te ibas creciendo conmigo.
Mi compañera de todo momento,
mi consejera, mi guardiana,
mi conciencia.



Anael, me encanta tu poesia, de verdad, te felicito.
Cuantos han sido indiferentes a su conciencia,,, y que difícil recuperarlas si ya se han ido.
Muy hermoso… como siempre Saludo