Las plegarias que antaño sugerí a Dios,
Las conversaciones sin aporte que ignoré,
Los versos callados que nunca recité,
Las palabras que sacaron mis entrañas:
Vocablos que siempre denotaban miseria.
Las palabras quedan mejor calladas,
Pues en ti no hacen sino crecer y florecer,
Y afuera mueren como mueren las cosas,
Se oxidan como se oxida un gris amanecer,
Arden como arden las esperanzas y los anhelos,
Oprimen como oprime un amor imposible,
Denigran como denigra el yugo de existir.
Mis palabras se pudrirán conmigo;
Los gusanos sentirán el eco intacto de mi voz.




Cuanta razón lleva este poema, el poder de las palabras es impresionante. Una palabra por pequeña que sea puede mover un mondo. Mi voto.
Roy: bonito, sencillamente. Mi voto
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