Muerte a la poesia, bienvenida la poesia gorda de infidelidades
26 de Octubre, 2012 1
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Ayer fuiste la poesĂ­a

podĂ­a escribirte

nomás que un puñado de palabras de luz

una cofia de vida

vaciada entre la muchedumbre

ciudad de cuerpos eléctricos.

Un beso pasado

intangible y desnudo ante el rocĂ­o

de un sol muerto

en el pueblo desierto iluminado

mañanas grises, líneas sordas

de una solapa triste

el verso navega en el demiurgo

de una abrazo esfumado

olas de miradas.

 

Aquella nueva poesía es “puta”

gorda y agria

ÂżTe parece dulce?

No sabes de cosas bellas

yo enmaraño el cáncer, amor mal codificado

vacĂ­o cada destello de luz entre tu sombra

demonio de tierras lejanas

mordiendo el estribor

cristal de orgasmos extraviados en malas metáforas

cristal que recuerda ser diamante

cristal… diamante… claro cristal

 

Diantres… Diantres… Diantres…

 

Mis versos bailan

hermosas composturas de diciembre

a los 23 dĂ­as de una estaciĂłn

no vuelven los besos

salados peces del océano.

 

- Te quiero

- Lo sé

- Prometo que esta vez escribiré versos diferentes

- No me interesan, ahora tengo a alguien que llena mis pupilas de flores, limpia el cieno de mi pueblo desnudándose en las mañanas, lamiendo con una lengua dos planetas lejanos en el bing-bang de mi universo, de pensamiento dulce peso a dedos agrios, de “culo caliente” pese a versos gordos que matan, pero matan tan dulcemente y tantas veces al día, que en 3 ocasiones no he recordado tu nombre: Ich liebe dich, ich liebe dich, ich liebe dich.

 

“Mierda”… “Coño”… “tiem”…

 

Tiempo perdido guardado en bolsas rotas

versos añejos de esperanzas calvas.

 

-Esta poesĂ­a estaba junto a la tuya, dormĂ­amos los tres cuando el ladrĂłn se colaba en rayo de luna infiel por ventanas desprovistas de razones que buscan un corazĂłn.

 

Du bist meine lieben… Du bist meine lieben… Du bist meine lieben…

 

-Me sentía solo, tan solo que cuando el reloj gritaba extendía mi brazo buscando tu pene, tu sexo, tu sexo en el sexo, tu sexo en el sexo de mi sexo para conectar ambos sexo y hacer el sexo, buscando tu cuerpo en festivales nocturnos de máscaras abortadas cada dos años, y solo encontraba a mi lado una cabeza provista de pelo propicio a morir con el demonio de la calvicie.

Yo estoy contigo… decía. Yo estoy contigo… decía. Yo estoy contigo… decía.

 

Lieben est norte

 

-Antes de visitar tierras extranjeras la marea la trajo a mi casa cual regalo de un Dios – Vete, me dijo, cuando vuelvas aquí estaré para ti, si sientes algo, llámame.

 

Nunca te esperé

ya te tenĂ­a, no te hacĂ­a mĂ­o

cohibido, miedo, vergĂĽenza

aĂşn siento tu cuerpo mĂ­o, tu cuerpo mĂ­o, tu cuerpo mĂ­o.

 

-Estuvo junto contigo, ahora que he disparado cual rey de suspiros la balacera de musgos al corazón del viejo poeta. Eres poesía, una poesía conformista y resignada a hundirse en su punto fijo descansado sin antes haber vivido, sin embargo rodeada de un tormento delicioso y cutre cual libro sagrado, pero nunca serás nuevo… como el gordo y agrio poeta, es nuevo y no me deja perder en las soledades que entrecruzan mi calzando, nuevo poeta, nueva poesía, nuevo “culo”.

 

Ya no soy poesĂ­a

al menos no tuya

no quiero serlo, nunca más.

 

IMBÉCIL

 

Prefiero perderme en agujeros de “nosé”, antes de volver a un regazo ensuciado con palabras tristes, y sexo continuo sin la magia que otorga un poema. Aquel mísero y ancho escroto, que lamentará tu sexo haber tocado, tu sexo, lleno de escata.

 

He muerto miles de veces para volver a la vida y hacerlo nuevamente.

 

No te quiero, vete

no me dejes solo

 

AnsĂ­o tener que apreciar tu rostro

no leer tu ironĂ­a

de versos nuevos.

El reflejo de la diosa me los lee secos

cada noche como petardos brillantes que adornan mi andrajoso suelo

cargado de deseo

de oscuros temores

de suaves rimas, a veces pobres

con pelotones de garras que desguazan mi carne inyectando su veneno

calles de asfalto en las venas de la poesĂ­a

corroĂ­das por el odio que las derrota, pisa y pesa.

 

Sufrir es la opción que adoptan poetas de vida lente y muerte rápida. Dolor: inevitable. Sufrir: Opcional. Búsqueda de soñar lo vivido o lo que esconden nuestras antiguas promesas.

 

Si sufrir es poesĂ­a, quiero ser poeta.

1 Comentarios
  1. Resulta extraño de seguir, las palabras en otro idioma me confundían y hacían perder el ritmo de la lectura, aunque mucho depende de las aristas y perspectivas que se ofrezcan

    Saludos

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