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Muertos los cantos
Me despertó el viento en mi ventana en una oscura noche sin estrellas, en el momento más lejano a la lumbre solar; la parte más oscura de la penumbra del corazón.
Aquí, donde las almas descansan, la mía se rebela al cobijo; en inconsciente delirio que le huye a la razón. Me levanto tan solo para sentir el ruido de las tablas al caminar, que me recuerden la vida que pienso a veces dominar.
Se alargaba mi sombra a cada paso bajo la luz de la ilusión proveniente del altar de mis ancestros. Como si acaso me llamaran a no perderme en la oscuridad reinante en el pasillo que llevaba a cada habitación.
Se me hicieron eternas las pisadas, como si cada una fuera amortiguada en el temor de irrumpir en el descanso de aquellos que no vivían la vida sin la venda de la diurna distracción.
Apresuraba cada paso, con la mano en el corazón, como una madre llamando a algún ser querido a su lado de un lejano viaje; quise volver, pero no hallé sentido al mirar mis pasos, no me había movido de mi cuarto, ni un centímetro fuera del cobijo engañoso de mi manto…
Ahí yacía mi cuerpo adormitado, parecía alegre de hallarse tan helado. Ya no se movía el pecho que otrora incansable marcaba el ritmo a mis suspiros y quebrantos, ya no lloraba mis tristezas por amores olvidados.
Tan sólo me veía, tan vacío en la inocencia de no haber despertado nunca más a la vida, en una charla silenciosa con lo eterno se quedó esperando ser amado, entendido o al menos consolado…
En un instante, todo se había borrado.
4 Comentarios



Leo, este relato es fantástico. Toda una alegoría al desprendimiento del alma al momento de la muerte. Te felicito y con gusto mi voto! Un abrazo.
Yamino: eres un buen escritor; sabes expresarte con propiedad, y el tema que has elegido, vaya que tiene su grado de dificultad, que tu dominas a la perfección.
Mi voto.
Volivar
Hermoso relato ¡¡¡¡va mi voto!!!!!
La forma en cómo lo has narrado me ha encantado, los primeros minutos de la “nueva vida” tras abandonar para siempre su refugio de carne y hueso. Vida-muerte; muerte-vida…
Me encantó, tienes mi voto.
¡Ah! Una pequeña crítica: ten cuidado con algunos acentos que se te escaparon.
Un abrazo.