¿Yo? La comba nave
el gallardo trirreme,
echo a cruzar estrechos
y a sortear galernas.
Y ¡Tú! Voraz…
Mi océano, de rosas y de nardos.
Que a tu roce,
incéndiame en espigas
de trigo florecido.
Y tu vaivén sin pausa. Arrebatado
como nunca consume.
Y dirige mi proa
a la ansiada ensenada que me espera.
Ola tras ola: TÚ, mi mar embravecida
sin descanso y sin tregua
hasta encallar inerme,
entregado completo. ¡Al holocausto!…

VIMON
Excelente, Salamandra. No sé por qué pensé en el Viejo y el Mar, como una metáfora tuya del hombre y la mujer. Un abrazo y mi voto.
SALAMANDRA
Nunca fue mi intención ni pensé en El Viejo y el Mar mas bien en la Odisea y el retorno a Ítaca de Ulises
Osorio.
Hermoso texto con una sexualidad tan fina como la delgada piel del agua, de ese mar que aunque salado refresca el alma…..genial….mi voto….saludos….
SALAMANDRA
Amigo Osorio mi agradecimiento sincero.
por el comentario y el voto.
Claudia (Diadenes)
Cuantas cosas sugiere tú poema Salamandra.
mi voto y un abrazo
SALAMANDRA
dejar bosquejadas las respuestas a las preguntas que todos nos hacemos hace que los lectores se interesen Diadenes, muchas gracias por tu comentario y voto
LUCIA UO
¡¡¡Precioso y apasionado!!
Me ha encantado.
Un gran abrazo,
SALAMANDRA
Gracias Lucia La Pasión nunca debe faltar en un poema
Musa peregrina
El mar embravecido de su arte siempre nos invita a navegar,a soltar amarras y volar… Felicitaciones,mi voto.