Todos los oasis son ahora espejismos
y no hay agua en las fosas de mis ojos
pero si en la cuenca del río que creo miente.
Tiene la arena un tiñe de pobreza
que el agua parece amilanar,
y me quedo en la pobreza de los granos
por no probar el dolor del agua seca.
Porque he probado mucho aire que fingía ser agua
y mucha arena donde había un lago,
por eso a cada oasis mi corazón dice ¡Bebe!
y mi cabeza dice !Miente!




Como gallega me considero muy desconfiada y desde luego todo oasis tiene su parte de espejismo. Muy buen poema, desde luego tienes mi voto.
Maravilloso. Genial. Que simple y que verdad. Cuando el corazón lucha contra la experiencia.
La experiencia que suele ir aliada con el miedo. Mi voto
Guido: hay que poner no sólo el corazón, también el cerebro en todo, especialmente en el amor.
Felicidades
mi voto
Volivar