30 dic 2011
Puede haber poesía en una estación.
Por los rieles hace rimas la confianza,
hablan a los deseos, que no se cansan,
que palpitan, juguetean en el corazón.
Esa espera es capaz de ser canción.
Sonidos tristes, otros ledos, avanzan.
Son hijos de la emoción, que lanzan,
en harmonías, los que vienen y van…
Para mi todo eso es solo melancolía.
Silbos del último tren, aún resuenan.
Recuerdo y mi alma desoja su agonía.
Soledades, apenadas, ciegas, truenan.
Yo sé que esperanza es una fe vacía.
Otros tiempos; tus pasos ya no suenan.

