Ella
con labios de plástico
aspira de la ciudad
el humo.
su vestido de poliestireno
bajando por sus piernas torcidas.
Recuerdo cuando nos conocimos,
y el tiempo, tan sólo, se nos ha escapado,
sin saberlo ;
en cambio deseo conservar su anodina amistad
importante para nuestros días;
pero me desagrada
infinitamente,
el hastío mordido en su cuerpo,
el hastío en cada recoveco de su anatomía,
encaramado
observa
dónde se perfilan las ingles.
Es rudo el día
como son rudas sus fachadas.
Ella firma al inicio de la jornada laboral,
una mueca de felicidad absurda.
me pregunto si consiente
una sentencia decrépita,
un paso a mejor vida,
instrucciones para atravesar el ojo de Horus.
A la tarde
la he visto
dudando entre cien bálsamos para embalsamar su piel
en función de su calidad-precio,
perdiendo las horas como pajarillo inútil.
Después nos hemos despedido,
yo le decía adiós
mientras me estrangulaba el aire
agitado de su mano
y ella allí al fondo
tan sola
tan pequeña
tan diminuta;
y yo de lástima me estremecía
que era la suya,
la mía,
la de todos ;
ascendiendo
como el humo,
disolviéndose
en la contaminación.



Violeta, es muy bello. Gracias por compartir. No pongo corazoncitos por una cuestión ideológica, pero me ha encantado.
Violeta Veleta: muy hermoso poema. Bello. Mi voto, por supuesto.
Volivar
gracias amigos, muchas gracias
Muy hermoso, mi voto.