Pastoral
2 de Mayo, 2012 4
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Mirlo que profanas el lenguaje

con el ardiente acento de tu verbo.

Tu misteriosa vos de bosque atardecido

convoca al festín de los sentidos.

 

Al banquete nupcial

y al marcar la sincopa perfecta

te llamas mi mujer en el conjuro

que me enardece por oírlo.

 

Me ofreces el néctar de tu copa

del cáliz de tu sexo que subyuga.

Quiebra la voluntad

y astilla la conciencia.

 

Tu vos tiene ecos del embrujo

de océano voraz, de la tormenta.

Del vórtice fatal…

Que me esclaviza.

 

No me importa nada que tenerte,

A donde me conduzcas yo te sigo.

4 Comentarios
  1. Me encantó Salamandra :) Para mi tiene aires de la antigua Grecia, con su banquete, lujuria y belleza. Gracias

    Besos, NoëlleC

  2. Bonitas palabras cruzadas, muy romántico y delicado.
    Un saludo compañero…me gustó :)

  3. estupendo poema Eugeen sigues en la lujuria de la palabra amigo gozoso un abrazo

  4. ¡Fantástico!

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