para resistir guerras, te forjé en lunas llenas
y en noches tenebrosas, te soñé lleno de luz
para colmar mis ansias, y perfilar mi esencia.
de espadas afiladas y finos pensamientos,
te buscaba atrevido por montañas y valles,
por mares de tormentas y en plácidas playas.
Absorto en tus combates, te observo cada tarde:
mudo, cabizbajo, ausente, olvidado en brumas,
para renacer como fuego avivado de noches
por un viento propicio que te atrae a mi ribera.
Pienso, recuerdo vagamente, mi vida sin ti,
soledad espesa como una viscosa niebla,
mi grito enfurecido, voz arañando insomnios
en noches de furia y pasiones fallidas.
Ahora eres mío, estás aquí, para calmar mis miedos,
para que yo me esconda entre tus cálidos brazos,
para que tú te embriagues en el néctar de mis besos,
para enfrentar juntos un mundo fiero, absurdo y sin sentido.



Muy apasionado Lu, ¡me gusta! Lo salvaje y civil al mismo tiempo, digno un de un corazón, saludos.
Gracias, Turquesa. El poema ha salido mal, son estrofas de cuatro versos.
Sí me imaginé. Las estrofas sí me salen, solo la primera y segunda se juntaron. Pero todavía lo puedes arreglar, ¿no?
He intentado separar las dos primeras pero no me deja. Bueno, no importa. Gracias otra vez y un beso.
Lu Hoyos: qué interesa que sean o no de cuatro versos las estrofas; lo importante es que has salido expresar un enorme sentimiento amoroso, y esto es bello, en sumo grado.
Mi voto
Volivar
Gracias, Volivar, tienes razón.
Mucha pasión, Lu, mucha fuerza en tu texto. Un abrazo y mi voto.
Gracias, Vimon.
Fuerza, pasión y un profundo amor entre dos mundos que se unen y no se pueden separar ni por el estilo. Es la fuerza de dos amantes, unidos en las palabras que emergen de ti.
Mi voto.
Gracias, Eva.