Tú y yo estábamos destinadas a hacer grandes cosas. Las hicimos. Desde el 18 de agosto de 1999 mi vida cambió mucho, estaba completa. Las dos leonas estaban juntas. Querían guerra y la dieron. Miles de batallas corrimos juntas en tus 10 años de vida. Los diez años más felices de mi vida.
Todo ocurrió muy pronto, esos estúpidos médicos que no sabían lo que hacían. ”Son dolores de crecimiento”, decían. Te alejaron de mi dos semanas y cuando te volví a ver… fue el reencuentro más bonito de la historia. Volver a tenerte entre mis brazos, tocar tu pelo, ver tu nariz respingona entre tus ojos color miel. Te había echado tanto de menos.
Yo teniendo apenas 13 años era muy estúpida, no sabía las consecuencias que conllevaba tener cáncer. Pero tú me quitaste el miedo, tú siendo más pequeña, eras mucho más sabia, mayor. Habías crecido y no me había dado ni cuenta. Era yo la que lloraba por el miedo a la muerte, y tú siendo tan frágil ante mis ojos, me consolabas.
Los dos años siguientes fueron extraños, llenos de altibajos. La enfermedad se fue de tu cuerpo y te vi volver a correr, a pegar saltos. Volver a ser tú. Pero todo volvió y te fuiste apagando poco a poco. Hasta el fatídico día en el que te fuiste. Pero no lo hiciste hasta que te dijeron que yo estaba llegando. Fue tan raro estar en una casa vacía, sin amor, sin tu alegría. Nada volvió a ser igual. Ni lo será.
Ahora me doy cuenta, dos años después, que eres lo más grande que me ha pasado en esta vida. Que te echo de menos todos los días y lo haré por el resto de mi vida. Nunca dejaste de ser tú.
Te fuiste pronto, pero mientras estuviste creaste el caos y diste paz. Tu camino ahora continua, pero lejos de mi. Te querré simpre, monicaca.



Excelente relato, Milema, y bienvenida a esta red. Un saludo y mi voto.
Bonito y amargo… pero con mucho corazón. Bienvenida Milema ¡¡
Milema: maravillosa narración; y como Vimon, te felicito por entrar a estar hermosa red, en donde tus publicaciones tendrán mucho éxito. Felicidades.
Mi voto
Volivar (Jorge Martínez. Sahuayo,Michoacán, México)
Muchas gracias. Esto es así, cuando la realidad supera la ficción.
Vaya, qué impactante. Gracias por usar las letras para reflejar ese sentimiento y mi apoyo.