Hoy transité por palabras,
diestramente trazadas por la pluma de un escritor.
Sus ideas fueron oportunas avenidas,
que indicaban el destino de la oración.
Cuanto más me adentraba en la lectura,
las silabas me permitían navegar en veleros de papel.
Viaje por decenas de páginas tripuladas por adjetivos,
que intensificaban el deseo de saber que seguía después.
Arribé a una ribera inhóspita,
donde los gerundios cobraban vida,
y los adverbios eran protagonistas.
Bellas manifestaciones se hacían presentes,
en una tierra cuya existencia desconocía,
pero cuya naturaleza era latente.
Detenidamente seguí leyendo,
mientras vivía cada párrafo impreso,
ya no como espectador,
sino como un personaje más del narrador.
Llegue al punto final,
pero la imaginación fluyó sin parar,
buscando siempre su propio sendero,
encontraba nuevos vestigios por explorar.


La imaginación va más allá del punto final. Muy bello y creativo. Me encantó tu poema. Gracias por compartir.
Me alegra que te haya gustado, Saludos