Picante
Voy a ofrecer concha fina
Aliñada con pomelo
Un polvo de perejil
Y otro con sal, sandunguero.
Con gotitas de tabasco
Tan picante y tan torero
Machacado en tu almirez
Con tu mano de mortero
La balsa del aderezo
Vino blanco barbadillo,
Nos gusta a los madrileños,
Aceite de oliva virgen
Ya está el ungüento completo
La magia para este aliño
Es hacerlo repetido
Hasta conseguir el punto
Que a mi concha le hace avÃo



Esta es una nueva serie de poemas erótico-gastronómica? Voto.
No ésta, no, la otra. La que no has votado aunque, seguro, que has leÃdo. Ésa es la que iniciaba el poemario erótico gastronómico. Como el primer poema presentaba un segundo plato: chuletitas de cordero a la trémula, me pareció necesario completar el menú con un primero. Aunque… estoy pensando ofrecer la concha fina de entrada y añadir otro complemento, algo más verde, al menú.
De los vinos se encarga Vimon, de momento… yo sigo turbada…
Gracias, por comer en mi mesa y entregar tu corazón %-)
Me quedo con el barbadillo, suave pero entra que da gusto.
Besos y voto
Asà veo, también yo el blanco: bebido en abundancia, refrescando el gaznate,ya frenaremos con el pacharán.
Gracias, terri…
Y aqui voy:
Pues te ha salÃo picante
porque tabasco pusiste
y alguna verdura roja
Que si le pones un Rioja
del apuro ya saliste
¡Y te queda delirante!
Excelente, como siempre, preciosa Shu. Mi voto y un abrazo a la chef de la cocina erotico-culinaria.
MercÃ, Monsieur le sommelier. Falta un primero, y el postre. ¡A ver si me inspiro!
Si empezamos con gastronomÃa, por Donosti sabemos algo de conchas. Me gustarÃa probar el aliño.
Divertido Shu.
¡Bueno, con la colaboración de tus fogones el poemario erótico gastronómico podrÃa resultar “excitante”! ¡Gora Donosti!
Me parece de una frescura y gracia como hace tiempo no encontraba en la poesÃa, siempre tan trascendental (cuando es buena) y tan amorosa y ñoña (cuando es mala, que abunda). Enhorabuena. Te voto.
Pero sà señora, esto sà que es un menú, carajo!