La caricia que más duele es la del beso que nos separó, una ausencia creada en el amor y la pasión que pelearon con la mentira.
Fue tan dura la verdad, tan frágil la locura; cortando mis sueños en fragmentos de tristeza y alegría entremezclados, que se escapan con el viento mañanero y aunque duelen me niego a ya no verlos.
Un beso más, una tortura de otro adiós, un beso en cada cachetada que me das, cuando pretendemos que ya no existe amor…



Un adiós que duele, Muy buen poema.
Un abrazo.
Hola Vilepaca.
Buen poema de amor y de nostalgia.
Saludos y voto
Otra de tus hermsas prosas poéticas, Vilepaca. Me encantó. Mi voto
(quedaría mejor la construcción:: “me niego YA a no verlos)
Me ha gustado mucho tu poema. Mi voto. Saludos.