Salvadora
28 de Septiembre, 2012 0
1
     
Imprimir
Agrandar Tipografía

La calidez de tu sabiduría y hogar me llevaron hasta ti.

La sorpresa de tu situación personal me fortaleció.

La ignorancia de tu descendencia me enseñó.

La visión de otro país me alentó.

Los consejos de un profesional me liberaron.

La dedicación de tu tiempo me acompañó.

La compañía de tu persona me tranquilizó.

La experiencia de tu vida me reafirmó.

El tacto de tu alegría se me contagió.

El abismo de nuestra edad nos unió.

La ausencia de problemas me aclaró.

El respeto de la variedad me respetó.

La ternura de tus labios me abrazó.

La comodidad de tu regazo me cuidó.

El agradecimiento de tu corazón me satisfizo.

Las conversaciones de tus mañanas me refrescaban.

Las manos de tus pensamientos me lavaban.

Éste es el motivo de mi petición:

Toda ayuda ofrecida será tu recompensa.

Sigue ayudando y estará de vuelta.

Deja un comentario