Siento que te perdí, madre, que el tiempo que pasamos
juntos, y los felices momentos, y lo compresiva
que era, de eso cuenta no me dí. Ahora me paro, me desvelo
en la orilla de la puerta del sol, y te siento, aunque esté
distante , escucho tu voz trasportada por el viento, que me
golpea el rostro para darme cuenta que te perdí, y
dibujo un paraíso imaginario donde estás tú, hablándome con
palabras sabías, y yo te escucho, imaginando que no
me ha perdonado, y tú sonriendo, con tu dulzura amándome,
queriéndome, teniéndome en tus brazos como
cuna protectora, como abrigo que calma el frío,
como luz en la oscuridad, como un comienzo sin final, luego
se rompe ese pensamiento, y quiero volver, a esa piel
que un día de lluvia me vieron nacer, y me doy cuenta que te
necesito, madre, más y más, y sólo dios es testigo, sufro por tu ausencia,
por tu manera de comprender, por tus caricias, por todo.
Y vuelvo a crear ese espacio, en el que te figuro abrazada a mí, sonriente,
con el evidente brillo en tu rostro, que cambia de pálido a natural,
de mentira a verdad, de asombro a seriedad, y despierto, y te busco, y no
te encuentro, y sufro, y vuelvo a dormir para volverte a soñar mamá



Muy emotivo !!