Somos Dioses
He visto últimamente
Tantos dioses reencarnados
En simples limosneros
Como leños a medio arder
Sin comprender
Que esto no es runa ni acertijo
Ni murallas ni cadenas
Ni una zarza ardiente
Ni un manzano en cenizas
Ni una fruta para el bien ni para el mal
Ni ensalmo, ni hechizo, ni oración
Que revele, que salve o que ilumine
Estos dioses reencarnados en limosneros
Sin hundir sus pezuñas en el suelo
Sueñan con estrellas y con el cielo,
Encerrados por la carne, engañados por la idea
Sin salir de la palabra-laberinto
Atrapados en los sueños del espÃritu
Limosneros de la realidad
Tratando de trascender ilusión con ilusión
Con las cenizas de un árbol
Con una cruz remando sobre fuego fatuo del universo
Los dioses reencarnados son bifrontes
Pero andan como cÃclopes ciegos
Y han olvidado el conjuro exacto
Que los arrastró hasta aquÃ, humillados y sin memorias
Los dioses limosneros ignoran la realidad
Que los Ãdolos sólo guardan sus propios secretos vacuos
Y ya no recuerdan sus tiempos desnudos, un tiempo sin tiempo
Y olvidan que como orugas los dioses también fueron aplastados.





Muy buen poema. Te dejo mi voto y te invito a leer el texto sobre Sor Juana Ines de la Cruz, que esta ye en Portada, en la sección de No Ficción. Un saludo.
gracias Vimon, leà el escrito sobre Sor Juana, donde te lo agradecÃa y explicaba que era una de mis Maestras literaria preferidas, que no sólo en poesÃa sino en obra dramática como Amor es laberinto, donde podemos comprender el pensamiento neotomista, etc. pero no sé por qué no se publicó el comentario. Gracias por tan buen artÃculo.
Revelacionvital: me ha gustado mucho tu poema y te felicito.
Mi voto
Yo, por mi parte te recomiendo el cuento titulado El Limonero, de 1000Luna. Ahora mismo está en Portada, es bellÃsimo.
volivar
gracias Volivar por tu voto y la muy buena recomendación…
Me ha gustado.
Un gran gran abrazo y mi voto.
gracias, muchas gracias por tu lectura y voto
Me gusta la descripción de tus dioses. Suena tan real como actual. En mi caso, mi perversa mente los asocia a polÃticos, pero qué le voy a hacer. Por supuesto, mi voto.