Calla, ahora eres mía.
No tienes permiso
para pronunciar palabra.
Ahora tu boca es mía,
tu lengua es mía,
toda tú eres mía.
Tus cabellos acariciando
mis dedos son míos,
tu vientre, tu espalda,
tus dientes clavados
en mi cuello, las vertientes
de tus pechos, tus recovecos,
tus corvas enfrentadas
a mis hombros, tu garganta,
tus lóbulos.
Tus labios empapando
mis brazos son míos,
ahora calla, eres mía.
Mis manos apresando tus
muñecas como aferrándome
a la vida entera, tus piernas
enlazadas a mis caderas.
Tus muslos atrapando mis besos,
mis mejillas rozando tus ingles,
una algarabía de lucha continua
de lucha húmeda, de lucha perdida
contra la osadía de tus uñas.
Una esfinge que se desboca
como yegua que galopa
a través de la pradera, que
agotada se rinde sobre la hierba.
Va amainando la tormenta, la
lluvia ligera, las gotas serenas
y un arco iris en tus ojos…
Y tu voz exclama un sollozo
al que yo respondo, despacio,
tranquilo, sosegadamente.
Ahora mi cuerpo es tuyo,
solo tuyo, mi boca,
mi lengua, todo yo
soy tuyo.



La unión corporal de dos almas sensuales y desenfrenadas..
Muy hermoso. Y mira que es difícil hacer algo bonito del sexo, sin pasarse de soez o de relamido.
Precioso poema Acaymo
¡Condenado! ¡Ahora si te odio! ¡Ese poema debio ser mio! ¡Me lo robaste! ¡En que momento me supiste! cada frase, palabra, oracion. Es, como si hubiera estando leyendo a mi novio. ¡Que barbaro! escribes tan bien que rebasaste la copa de mi critica y mi juicio para adentrarte en mi realidad . Anael.
Maestro solo ermitame brindarle un increible aplaudo, algun dia muy lejano espero escrivir tan bien como vos