También hay ratas en el desierto
30 de Abril, 2012 1
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La noche cae

sobre la lluvia de la ciudad

y escondida entre las farolas

estas tú.

No es una noche triste

porque te recuerde,

es una noche triste

porque sé que no me puedes olvidar.

No vengas a decirme

que la primavera siempre vuelve

ni que debimos quedarnos esperando

aquel tren que se retrasó.

Solo porque creas que en algún momento tuvo que pasar.

No vengas a decirme

que me soñaste

en los pocos sueños que te quedaban,

y que en el impulso de un suspiro

yo cerré los ojos

y me puse a andar

(no me lo recuerdes).

No me hables de Diciembre.

Ni de todo lo que podías haber llegado a quererme.

Para nunca.

Para siempre.

Ya no somos lo que fuimos,

ni yo mismo en ocasiones

reconozco en mí a mi nuevo yo.

¿Quién eres tú?

También hay ratas en el desierto.

Donde nadie las ve.

Donde nadie las oye.

También nacen ratas de los corazones de los muertos,

donde no se puede olvidar.

Donde solo se oyen voces.

Y nosotros somos ratas de ciudad,

Ratas perdidas en medio de una noche.

1 Comentarios
  1. fantástico!! que alegría encontrar un buen poema….te sigo!!!

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