Te diré que todo sigue casi igual,
que las calles siguen sucias
las farolas erguidas,
y los gatos se esconden.
Te diré que las paredes
huelen a humedad
y desde la ventana veo el tejado rojo
donde tiraba migas de pan a las palomas.
Afuera hace frío,
hemos mirado el mar
ylos pulmones se nos llenaban de sal.
Entonces he pensado “ que hermoso”.
Todo era hermoso como antes.
La vida
como el viento en tu pelo,
en tus ojos,
en tu aliento.
Y lo siento
Si solo he sabido llorar mi dolor
como escarcha.
Pero ahora miro mi cuerpo desnudo en el espejo
y cada día se parece más al tuyo.
Recuerdos de una vida
en la que tú lo habitabas todo.



me gustó que explicases hasta qué punto nos impregnamos de los que nos rodean. Mi voto
Violeta aún tengo en mi bitácora “los grillos” ese relato que escribiste hace ya un tiempo, por suerte le ha dejado espacio a este hermoso poema, es muy bello. Un voto es muy poco para medir la fuerza de este poema. Un gran saludo desde Buenos Aires.
Muchas gracias Nanky por tu caluroso comentario. Si, este poema lo he escrito de verdad, me alegro de que te dieras cuenta. No es una de mis bromas macabras para despistar. un abrazo.
El recuerdo es vida…