12 ene 2012
Terca lluvia. ¿Porque no paras?
La sangre cuaja. Oxidadas venas.
Y mi pobre corazón embotado,
late fuera de tono. Descompasado.
Todo el aliento sucumbe a las llenas.
Inspiración ahogada; me desamparas.
Lloran las ventanas, el diluvio crece.
El cielo se cubre con una capa gris.
Gota a gota las ideas son llevadas.
Se pierden en el ímpeto de las riadas.
Entonces, mi verso emerge infeliz,
cual pajarito,alas mojadas,entristece.
Palabras empapadas; sin paradero,
escuren por los dedos. Tormento.
Nada de lo que escribo permanece.
La musa en humedad se desvanece.
Entonces pregunto al firmamento:
¿Porque no para este aguacero?


