Es fácil recordar y recordar,
tanto mal que te hice, es verdad,
sin sentimientos, me llamaban,
por tanta estupidez cometida.
Las mismas piedras, mismos errores,
mismas caídas, mismos dolores,
pero las palabras, ¡Oh!, mis palabras,
dolían más.
No sé, ni entiendo,
¿Por qué en mi juego…
nunca hay ganadores?,
ni la razón de que todo suene mejor en mi mente.
No hay señales de vida,
menos si el ánimo decae,
no me doy cuenta de la hora,
no quiero salir, de madrugada.
Ya es muy tarde, no voy a cambiar,
mi destino parece siempre igual,
pero igual antes de partir, quisiera,
escribirte una vez más.
No sé por que, pero siempre todo,
todo suena mejor en mi mente,
hasta las palabras que hoy me lastiman,
hasta las lagrimas que lloraste por mí.
No hay consuelo, para mí alma,
ni consuelo que mejore la situación,
una vez más me veo perdido,
y de nuevo te recuerdo.
He visto más allá del ayer,
sin razón aparente, falle de repente,
sin motivos di media vuelta,
y en la vereda con pluma y libreta escribí:
“Siempre y sin saber porque,
las palabras hieren más,
siempre y nunca sabre porque,
he pensado mucho en tí”
Tal vez, sabía que esto sonaría mejor en mi mente,
o me imaginaba un poco más valiente,
para decirte de frente en vez de una carta,
aquellas dos palabras, que sabemos, suenan mejor en mi mente.



Cuando lo estropeamos todo, pueden pasarnos mil palabras por la mente pero nunca curarán el dolor de la culpabilidad. Buena poesia y mi voto.