Despierto en las mañanas con el desagradable sabor de la vida que se escapó mientras yo la ignoraba, gota a gota emanaban mis tormentos encaminándome hacia la tumba y al frío silencio.
Le busco sentido a aquella tristeza, embarco a imaginar mil historias mejores, siendo esto un mal sueño que se acerca a su final. Arrastro un poco más los pasos, como si hubiese envejecido sin notarlo, a cada lento respiro que se descuenta a mis años.
Intriga la pregunta que escribo en servilletas, entre un café y una cena la repito más viva; si acaso para ti tiene sentido la vida, si en tu espejo ves lo que yo en mi lecho.
Busco entre mis letras por sí se ha perdido, en mis sueños si acaso la he olvidado y en la locura la he visto; mi pecho anhela ternura al marcar cada paso, sin saber que tal vez ahora en mí estés pensando.
Sin saber si nos hemos visto en algún cruce de miradas, sin certeza dejamos de amarnos cruzando esperanzas.
¿Dónde estás?
A un paso, a una milla o a un océano; a escasos saltos del pasado. No lo sé, no lo has dicho en tus cantos.
Colgué a la cordura en mi armario junto a los esqueletos que pintaron otros labios. Aventuro a pensar que quizá lo que siempre buscaba en sencilla inocencia está.
Me propuse escribirle un te quiero, acabé con mil letras de más; y arriesgo sobre suelos inciertos, a decir que la quiero anhelar.
Si tan sólo supieras, por un instante, lo que esconden mis letras errantes; la ilusión de la tierna verdad.



Yamiro: hermoso texto, mucha y hermosa inspiración. Te felicito
Mi voto
Volivar
“Si tan sólo la persona que inspira tus pensamientos pudiera leer tus escritos”. Muy sentido y poéticamente hermoso!. Un abrazo y voto.
Pura prosa poética, Yami. Te felicito. Mi voto
Poéticamente nostálgico de lo que no pudo ser, o no ha podido ser todavía. Me gustó. Mi voto.