
“Bueno, me voy a mi casa a tener un ataque al corazón.”
Pulp Fiction
La mañana me sorprende callada
Con el silencio que gime en los ventanales nublados
Yo me veo, como un zombi lejos, lejos de aquello que me hace feliz
Me veo y te siento
Me veo y te extraño, como se extraña a esas cosas que no vendrán jamás ni aunque en tu suplica más sangrienta lo desees
No vendrán porque no tienen derecho ni lealtad ni corazón que valga
Y yo me veo ahí, encendiendo un cigarro, al ritmo galopante de ese adiós
Ese adiós maldito, que quizás debió ser más lento
Menos doloroso
Porque mientras cierro los ojos
Mi mente sólo se limita a pensarte
En tu risa, en tus bromas, en tu humor tan sublime
Pero tú estás. También en mi mente
Resentida e ingrata
Sin darte por vencida
Y está bien, eres libre de odiarme, de despreciarme, de vengarte
Y lo acepto con todo el rigor que no me caracteriza
Que te vengues, que me escupas, que me desprecies
Y, por supuesto que me odies.
Qué por el amor de dios, que me odies.



Eduardoflores: bonito, qué forma de expresar tus sentimientos. Maravilloso.
Mi puntuación.
Volivar (Sahuayo, Michoacán, México)
Gracias Volar por comentar y leer.
Sentimiento a flor de piel. Enhorabuena
Sentir amor, odio o no sentir nada. No sé qué es lo mejor.
Besos, NoëlleC
A veces el amor es odio y el odio es amor. Gracias por leerme.