Un corazón realengo en Navidad
falsaria

El Bacará de mi copa
sabe aquello que no hablo,
y un Casillero del Diablo
en mi paladar galopa.
En mis entrañas se topa
con una rara tristeza,
propia de la fecha esa
que llamamos Navidad,
porque hoy la ambigüedad
a mi felicidad besa.

Dejo que el recuerdo corra
y comience a hacer las cuentas,
las horas se pasan lentas
como a un preso en su mazmorra.
La tristeza se me borra
al pensar en su sonrisa,
pero una lágrima avisa
que no te tengo mamá,
y tu estrella se me va
colando por la cornisa.

La escayola de una nube
me invitó a que alzara el vuelo,
y en ese impetuoso anhelo
hice un alto y me contuve.
Hoy brindo por lo que tuve
pero que hoy ya no tengo,
por ese hermoso abolengo
de ser hija de quien soy
y entre fandaguillos voy
por un corazón realengo.

Y Olé!!!

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