Ayer vi un grito parado en el aire.
Fatídico puñado de miedos…
Inerte, bien delante de mis ojos.
Traía en su vientre maldito,
siniestra mensage criptografiada,
arautos espantosos, de malas noticias,
que apuñalaron el sosiego de la noche.
A pesar de mi gran ignorancia,
intenté descifrar sus tristes arcanos.
¡Pobre de mí! Fue todo en vano.
No hallé en ellos significado alguno.
Con el alma atormentado
por esa triste visión,
vagué al azar, buscando una salida.
Recurrí a los sabios y sus oráculos.
Ellos me volvieron las espaldas
y riéndose dijeron:
¡Ah! olvídate… Eso no es nada.
Rendida, hablé a mi propia sombra:
Esos seres, que todo adivinan,
deben tener razón.
Quien sabe… Fue solo una pesadilla.
Pero, cuando el insomnio invade
mis madrugadas…
Veo, otra vez, entre las tinieblas,
aquel grito parado en el aire.
Nao tétrica, que me asombra,
pregonando temor y claustrofobia
y pienso: ¿Que será eso?


Bonitas palabras, espero que el grito no te desvele más.
Saludos
Hola Nalleba mil gracias por la lectura y me alegro que hayas gustado. Ese poema nasció de una pesadilla que tuve y que afortunadamente no volví a tener. Quedó la poesía como recuerdo. Saludos.