Un loco.
Un loco salió de su mundo queriendo encontrar cordura,
lavó su cuerpo, cortó sus barbas, se puso traje y uso corbata…
inicio su búsqueda.
Al detenerse en una esquina miró los periódicos,
impresos en sangre; comerciando la inocencia de los niños.
Se humedecieron sus ojos.
Camino por esos rumbos que recordaba, boscosos, verdes,
llenos de vida; encontró árboles mutilados, muertos,
sin aves, ni flores ni alegría.
Lloró extrañando su mundo y extrañando su locura,
quiso volver sobre sus pasos.
Otra vez la piel al aire; otra vez las carnes sucias.
Es mejor llamarse loco, que vivir en la cordura.
Carlos Eduardo Lamas Cardoso.
Derechos reservados. Registrado ante Derecho de Autor de la SEP.



Es muy hermoso, profundo y reflexivo.
Estoy de acuerdo con tu loco, es mejor ser loco que ser testigo de esta cruel realidad.
Un gran abrazo, mi voto y mis mejores deseos.
La locura y la inspiración son tan parecidas que a veces se confunden o ¿serán lo mismo? un Abrazo y mi voto.
Me pregunto quienes son los locos…
Me ha gustado, un abrazo y mi voto.
Buen texto que llama a la reflexión. Saludos y mi voto.
Al ver tanta miseria, del todo no estaba loco.
Muy bueno.
Mi voto.
Eduardo gracias por compartir uno de mis poemas favoritos de tu autoría,me encanta tu “Loco” tal vez porque me identifico con tus versos. Tú dirás o nada que ver jajaja. Que tengas un gran día y tu señal de internet no lo arruine. Felicitaciones y mi voto por supuesto.
Carlos Eduardo: loco, loco el amigo ese, pero bíen que que se daba cuenta de la vida de perros de mucha gente que se dice cuerda.
Mi voto, Volivar
Paisano,te recomiendo el cuento “Yo, Caperucita Roja”, de Halize. Es muy bonito.