Buscando entre los rescoldos de mi memoria,
encontré un trozo de felicidad.
Viva aún entre las ascuas,
me miró y sonrió con serenidad.
“¡Cuánto tiempo sin vernos!”
-le dije yo a ella.
“¡Cuánto tiempo alejadas!”
-me dijo ella a mi.
Siempre tan firme y alegre,
su radiante sonrisa conmueve.
-Felicidad, perdóname. No fui yo la
que te arrojó al fuego sino el miedo y el orgullo.
-Chiquilla, no hay nada que perdonar.
Yo sólo soy la puerta de mil vidas,
mil vidas donde el orgullo es un duende
y el miedo nada puede.



Muy bonito Pilar, no la dejes irse otra vez
Cuidado con el orgullo y el miedo, dos enemigos mortales de la felicidad. Felicitaciones y mi voto.
Esto es una pequeña caricia para el alma. Felicidades!
Precioso amiga. Esto es para ti…
“La Felicidad pasa mil veces por tu puerta,
quinientas ni te mira,
doscientas cincuenta se para,
cien pica a tu puerta,
cincuenta eres tú quien abre la puerta
y sólo una se queda…
cuídala”.
Un saludo amiga mía.Me gustó.
Pilar, ya lo dijo Territorio sin dueño, no dejes que se vaya, atrápala.
Volivar (Mi voto)
Malos compañeros de viaje el miedo y el orgullo, sobre todo este último. Me ha gustado mucho, Pilar. Con un trozo de felicidad, a veces, puede llegarse una felicidad entera. Felicidades por tu texto y voto.
La felicidad es eterea, pero tan necesaria. Felicidades pilarmunoz. Mi voto