La felicidad es un estado de tu ser interior.
El aprender a convivir con tu soledad, amarla, apreciarla y desearla es algo a lo que nos tenemos que enfrentar.
Estar tan bien consigo misma en soledad. Amar cada minuto en que disponemos de ella, no verla como una enemiga sino como una aliada. Cuando se aprende a convivir con ella, se da una cuenta de lo afortunada que es.
A menudo añoramos instantes de paz, de regocijo interior, para encontrarnos con nosotros mismos.
El aprender a estar en soledad es lo que hace la diferencia.
El problema es cuando la soledad es eterna y es tu estado natural.
Todos necesitamos afecto, ser abrazados, besados y amados. El que diga que puede vivir sin afecto está mintiendo.
¿Cuántos tendremos hambre de amor, de caricias, de dulzura, de un sentirse acompañado, de una mano amiga que te sostenga en el momento en que más lo necesitas?.
Somos huérfanos de afecto que mendigamos a través de innumerables gestos amigables de comprensión.
Casi nunca lo reconocemos porque no queremos enfrentar nuestra realidad, nos avergüenza que los demás la conozcan y nos tengan compasión.
Pero es nuestra verdad. No se puede tapar el sol con un dedo, fingir que no pasa nada, cuando nuestras carencias afectivas crecen cada día más, llega un momento en que nos pasa factura.
El dolor del alma, la tristeza profunda, la añoranza de una caricia y un beso de amor.
Podremos estar rodeados de miles de personas, pero en nuestro corazón no haber nadie, así que la soledad no es cuestión de vivir solo, si no que es un estado del alma, sin importar edad, estado ni condición.
LA SOLEDAD, ETERNA COMPAÑERA DE MI ALMA.
(Poema)
Es la soledad, es la pena.
Honda, profunda y certera…
Mi perenne compañera,
amiga entrañable de mi alma,
de mis días, mis noches, mis lunas,
mis encantos y desencantos.
Es la herida abierta que no cierra,
es la agonía eterna de mi alma.
Mi alma llora a mares,
no acepta esta desventura,
esta congoja que me embarga,
este dolor punzante que me mata.
La soledad del alma.
Sola conmigo misma,
sola con Dios.
Autora:
Lucía Uozumi.
(Derechos Reservados)
Sandra Legal
Lucía querida. No sólo nos deleitas el alma con tus reflexiones , sino que las embelleces aún más con ese bello poema
Eres un ser especial. Tú ya lo sabes..
Un beso y un enorme abrazo.
Sandra
rafasastre
Lucía ¡cúrate de la soledad! ¡Ponte un vestido rojo y sal a la calle a festejar el primer día del resto de tu vida, por Dios! Recupera esa alegría que tan bien sabes transmitirnos a los falsarios y da luz a tus aunque bellos sombríos versos…
Un beso dulce Lucy.
Lu Hoyos
Es cierto, Lucia, la soledad es un tesoro cuando es elegida y un tormento cuando no la deseas y la sientes incluso cuando estás rodeada de gente. No creo que tu caso sea este último, aunque a todos nos pasa a veces. Un abrazo fuerte y mi voto, claro.
Eva F
Dura es la soledad al estar rodeados de gente y no sentirte acompañado o afín en tus intereses. Dulce cuando es parte de tu reflexión, como dice Lu, unas soledad elegida que te llena de paz. Sin embargo una persona como tú, jamás podrá o deberá estar sola, porque le sobran abrazos para expresarle los sentimientos que merece.
Dulce Lucía, gracias por darnos tanto, recibe un poco de nuestros cariño eterno y a vestirte de rojo como dice Rafa para celebrar ese primer día de tantos que seguro vendrán. Un abrazo amiga, te queremos mucho.
J.Stark
Es así, debemos buscar momentos enteramente para nosotros mismos. Pero sin amor, nada merece la pena. Qué linda que eres. Y encima poema de regalo…¡anda, ten un voto! Y mil besos
DavidRubio
Lucia me has dejado sin palabras sólo puedo darte las gracias por lo que nos has dado la suerte de leer
VIMON
Texto bello y profundo, Lucía, como nos tienes acostumbrados. Un abrazo fuerte y mi voto.
SALAMANDRA
Jamas estarás sola niña bella,
eres un ser de luz que se prodiga.
Butterfly
Para reflexionar como todo lo que nos compartís, Lucía.
A la portada, de un suave aleteooooooooo….;)
LUCIA UO
Amigos:
Mil gracias a todos los que leyeron, comentaron vinieron a dejar su corazoncito.
Agradezco infinitamente todas las muestras de afecto.
En este momento necesito tiempo para recomponerme, para reconstruirme, para resurgir.
discúlpenme por favor por no poder agradecerles uno a uno todos sus bellos comentarios.
Ahora no me siento fuerte para hacerlo. Me estoy rompiendo en pedazos.
Pido disculpas también por no poder comentarlos en unos días, por la misma razón.
Los leeré, les dejaré mi corazón y cuando me sienta un poco mejor volveré.
Mil gracias por todo.
Un gran abrazo y todo mi genuino afecto.
Lo siento, lo siento mucho, los amo, gracias, gracias, gracias.
J.Stark
Lucia tomate el tiempo que quieras…¡pero luego vuelve bien “fuertota”! Que te quiero y no quiero verte triste. Besos
Eva F
Estoy contigo amiga, nunca lo olvides.
EstaNoche
Precioso y magnífico. Y después lo rematas con un bonito poema. Tienes mi voto.
Pernando Gaztelu
Ay Lucía, cuánta verdad reflejada en una reflexión, y su poesía. Yo tengo una teoría paralela, ya lo sabes, pero que son dos formas diferentes de ver lo mismo: yo nunca estoy solo. Mi loco interior me acompaña siempre. Es más, es mucho más evidente su presencia cuando estoy “solo”… Gracias por tu regalo, mi voto es poco para agradecerlo, pero es algo, significa que aprecio tu obra. Un abrazo fuerte. Per.
volivar
Lucía, linda amiga, una obra muy hermosa la que nos has compartido, con la que aminoramos las penas de la cotidianidad. Te felicito
Mi voto (un poco tarde, pero va con mucho entusiasmo)
Volivar
Marc D
Tremendo relato el tuyo Lucía……. triste peromuy real eso es lo que lo hace tan bello y especial. Enhorabuena!!!
Por supuestisimo tienes mi voto
Julieta Vigo
Cuanto dices es verdad, Lucía. Creo que es muy importante tener personas a nuestro alrededor con las que contar en tiempos difíciles y también en momentos de regocijo, pero es cierto, que todos deberíamos llegar a estar bien con nosotros mismos y a disfrutar de la soledad y tener la oportunidad de valorar lo que nos ofrece. Por ejemplo, nosotros los escritores, aprendices o avezados, ¿qué haríamos sin esos momentos de soledad? ¿Cómo escribir sin ellos?
Un abrazo y un beso, Lucía.
Nely García
La soledad escogida, es maravillosa, la falta de afecto se puede sentir, rodeado de gente: lo importante es amarse así mismo, haciéndolo amamos a los demás y no sentimos la carencia.