Media docena de naranjas en la encimera, dos vasos de rico zumo, una tortita a medio comer.
Una salida estrepitosa, mochilas rodando, un camino por recorrer.
Una llegada con la lengua fuera, por fin los peques en clases y la jornada de trabajo sin hacer.
Recorrer pasillos, encender ordenadores, llamadas de teléfono, que de reuniones, que de correos por responder.
Vuelta al cole, a las meriendas con pan y chocolate, al bullicio de las tardes, a las tareas de casa por resolver.
Fin del día, llega la noche, cuentos de hadas, tranquilos cafés, sueños por recoger.
Sandra Legal
Me gustó. Lo dices simple y oncreto.
Saludos y mi voto
Sandra
VIMON
Bonito relato rimado, Soraya, que quedaría mejor con tildes en “qué de reuniones, qué de correos”, porque la de claridad y fluidez al texto. Un saludo y mi voto…