Pasión y fuerza… ¡Amor puro!
Sabía que era allí, pero no sabía exactamente dónde estabas, dónde vivías. Internet nos había unido y en él había crecido nuestra amistad sin más pretensiones. Al menos hasta aquel día en el que nuestros corazones decidieron sincerarse y nuestros cariñosos comentarios se acabaron convirtiendo en una tórrida relación en...