Es que ella, estaba loca.
-Estaba loca, loca te digo. -¿Y sólo por eso la has dejado? ¡También estaba buena! Quizá la llame… -(…) Quiero decir, hasta sus lágrimas se desprendían violentamente de sus ojos por no permanecer con ella un solo segundo más. Su voz. Su incesante voz taladraba mis tímpanos y me dejaba...