A eso de la medianoche del jueves pasado dejé…
Cuentos (135)
Ana contemplaba a su marido tras un cristal cuadrado situado…
Solo tuve que mirarte una vez y entonces… El corazón se…
Todo había sucedido de forma rápida. Cuando Carlos se disponía…
—¿Sabes? Serías buena actriz de melodrama —dijo de pronto él,…
Amada mía: Ha sido muy duro decidirlo, pero te dejo….
Un hombre de treinta años entró en la cafetería. Era…
Una penumbra gris cubría la calle. Faltaban pocos minutos para…
Las lágrimas resbalaban inquietas por mis mejillas y el dolor…
Miré el reloj, todavía faltaban dos horas para la entrevista,…
Nunca me he considerado un afeminado cumplidor de las normas…
San Seferino, en cuanto abrieron las puertas del templo vine…
A mi no me jodan, los niños antes sabían divertirse….
Para ser una buena pitonisa no todo vale, hay que…
La historia no se refiere tanto a Enrique Ortíz, sino…
Lo siento por Steve Jobs, es un tipo que siempre…
El amor matinal es muy chulo, es un momento en…
No se hicieron las noches para dormir, le susurró al…
Parte primera. Tomás y Carmen habían decidido vivir juntos…
En una aldea rusa vivía un leñador que se llamaba…
Todo está envuelto en la más absoluta oscuridad, enciendo la…
Microrrelatos (80)
Cuando la tinta de cada letra se funde en la…
Al fondo una pávida vela marcaba a fuego tu perfil,…
Escapo dolorido en medio de la locura, huyendo de los…
Luego de un ajetreado día, no está mal un paseo…
Delicados rayos de luz iluminan parte de la mesa. El…
El grito de terror quebró el silencio en mil pedazos,…
Con seis colores quiso pintar la vida. Tomó primero el marrón,…
Me senté en la ribera del camino a percibir la…
Al caer anestesiado notó que los doctores no eran terrícolas.
Allí estábamos, mi café y yo, en aquel tren de…
No recuerdo cuando empezó, en qué momento aquellas manos que…
Poesía (77)
La noche se pasea vestida de lentejuelas por los tejados…
¿Oyes sus voces? son el sonido del agua, de un…
Solo tuve que mirarte una vez y entonces… El corazón se…
Amar de corazón Morir de transplante. Renacer en palabras. Agonizar…
Me das un corazón rojo, que osadía se regalan pocos,…
Como los arboles en otoño mi corazón te llora. En…
Cuando siento tu garra potente, arma prohibida, perpetuo sueño en…
No Ficción (21)
Tengo horror a los hospitales, a los fríos corredores, a…
Salí de la fiesta temprano así que morí, y aunque…
Como nunca supe cómo ni cuándo llegaste, aún no sé…
Hoy no tengo ganas de meterme con nadie, así que…
Muy buenas mis queridos lectores, verán, me gustaría contarles una…
Me encanta mirar desde la ventana del coche, el paisaje…
Chirric, troc, troc, chirric, así truenan las ruedas de madera…
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