Escuchar para leer:
Clip de audio: Es necesario tener Adobe Flash Player (versión 9 o superior) para reproducir este clip de audio. Descargue la versión más reciente aquí. También necesita tener activado Javascript en su navegador.
Se agachó. Cogió de entre los raíles aquel objeto metálico: un mp3 olvidado con los cascos enrollados, que había soportado el paso de un tren. Se aupó y subió al andén solitario. Avanzó hasta la máquina expendedora de refrescos de la vía 4, y su ojo atento descubrió justo en el rincón entre la máquina y las escaleras mecánicas, un sándwich a medias que la escoba del barrendero no había alcanzado. Alargó el brazo, y se acurrucó con la espalda en la máquina de refrescos mientras se comía los restos de sándwich de pollo del que alguien se había cansado.
Tenía sed. Metió su menudo brazo en el orificio por el que aparecían las bebidas cuando alguien alimentaba a la máquina con una moneda, y tras una breve maniobra, un refresco de naranja apareció en su mano.
En el silencio de la noche, y la soledad del lugar, encendió el aparato de música. A pesar de que nunca había visto uno, supo ponerlo en funcionamiento. Una suave música de piano tomó forma en sus oídos. La melodía la invadió. No conocía al compositor, y nunca había escuchado nada semejante. Por un momento lo habría dado todo por saber tocar el piano: todas sus ilusiones, todos sus sueños.
La invadió de pronto una nostalgia hacia el pasado al que aguardaba y hacia el futuro que nada le ofrecía.
Llevaba esperando a su padre meses, casi años. Cuando ella lo perdió, empezó a buscarlo sin descanso. Sabía que si algún día volvía a verlo sería allí. Algunos conocidos de su padre le dijeron que allí, en esa parada, cogía el tren para ir a su trabajo. Desde entonces ella lo aguardaba. Pero él nunca apareció.
Sin darse cuenta se quedó dormida.
Cuando despertó la vida había vuelto. La luz inundaba el andén. En su rincón nadie la había descubierto. La gente corría de un lado a otro, atareada. Ella los miró. Los envidió. Ellos tenían una vida por delante. Algo a lo que aferrarse. Alguien a quien abrazar por las noches.
Estaba sola en el mundo. No tenía a nadie más que a sí misma. Y fue ese pensamiento lo que le decidió repentinamente. No iba a esperar más, se dijo de pronto aquella niña. Supo, con la certera luz que ilumina a aquellos que llevan mucho tiempo a oscuras, que su padre no llegaría. Que nunca iría a buscarla. Sí, dejaría atrás todo lo que conocía: el miedo, el hambre, la suciedad, la desconfianza hacia la gente que le ofrecía una moneda… todo. Olvidar el sufrimiento. Un pequeño vacío se hizo en su interior. ¿Y si justo ese día llegaba su padre?
Accidentalmente, el mp3 se encendió de nuevo. Un ligero sobresalto recorrió su cuerpo. Ese piano tan sugerente envolvió a la pequeña… En ese momento, un tren entró en la estación. La gente subió y el tren silbó, advirtiendo de su partida. Sin dudar un solo momento, subió al vagón de un salto, como alguien más. Como si fuera como ellos. Sin rumbo. Sin destino. Sin miedo…
Una sonrisa iluminó su rostro por primera vez en mucho tiempo.


Me encanta como describes cada sensación y sentimiento.
Gracias Elena. Se aprecian mucho tus comentarios =)
Un abrazo
Hermoso. Intenso. Conmovedor. La sonrisa del final hace que el cuento vuelva a subir en espectativas, Te felicito!
Tienes una sensibilidad especial.
Lo que trato de transmitir es la ternura y la inocencia de la niña. Cómo el descubrimiento de la música, da un vuelco a su vida.
¿Soy yo quien tiene sensibilidad, o será la pequeña del relato?
Muchas gracias, Pera Limonera!
Muchas gracias. Lo que creo que no sé si se ha entendido es lo que pinta ahí Comptine d’un otre été: l’après midi. Es una obra de piano de Yann Tiersen. Para ser más explícitos la que escucha la niña en el mp3. Es la primera vez que subo un archivo de música, y creo que no ha quedado muy claro.
Gracias de nuevo, Nicolás!
#Luna
Ya se ha colocado el reproductor para que tus lectores puedan escuchar el tema y leer tu hermoso relato al mismo tiempo.
Fantástica elección de audio!
Saludos!!
Muchas gracias por vuestra ayuda!
Me ha emocionado mucho tu relato y genial con la música de fondo
Gracias Sol. Me alegra mucho que te guste.
Un abrazo
Genial combinación de música y texto. Me encanta.
Saludos
Muchas gracias por leerme y comentar
Un abrazo!
Bravo!!!!!!!!!!! delicado y esperanzador….
Abrazos Luna!
Muchas gracias Buko.
Un abrazo!