La contingencia obligó a subastar nuestro tesoro familiar. En su momento de mayor esplendor, atestó las murallas hogareñas con espíritu orgulloso, a pesar de lo extravagante que resultó siempre para todo nuestro círculo. Tal como son parte de la vida, los cambios también poseen carácter cíclico. Por eso, a años...
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